martes, 10 de febrero de 2015

LA VIA CRUCIS DEL NUEVO AÑO ESCOLAR PERUANO.

LA VIA CRUCIS DEL NUEVO AÑO ESCOLAR PERUANO.

“Educación es liberación”, “Pueblo culto es pueblo libre”, “Solo hay una diferencia entre ricos y pobres: la educación”.
Son algunas frases que demuestran la importancia que tiene la educación para el ser humano. Sin duda que por eso los gobernantes de todas las naciones que hoy son las más desarrolladas del mundo libre, resolvieron primeramente el problema educativo de sus pueblos y jamás lo desatendieron. Y no solo se preocupan por educar a sus compatriotas, sino tambien a los inmigrantes. Allí están los Estados Unidos, Francia, Japón, Alemania, Inglaterra, Suecia, Suiza, entre otros, como sublimes, envidiables y permanentes ejemplos, exhibiendo ufanos mucho desarrollo y bienestar que es el fruto del esfuerzo y preocupación por la educación integral de sus pueblos.
En esos países no se dejó la educación a cargo de la economía paterna como ocurre en el Perú, donde no hay trabajo y abunda la pobreza y por eso la mayoría de progenitores es pobre y el 25% extremadamente pobre, o sea que de cada cuatro hogares a uno no le llega el pan de cada día y aún asi los jefes de esos hogares tienen la obligación de enviar a sus hijos a la Escuela mientras el Estado a pesar que nos hace saber que tiene gran cantidad de dinero, se muestra indiferente y hasta feliz con la incultura porque gracias a ella tienen seguidores de sobra e incluso para reelegirse.. El Estado tiene a su cargo la educación en los países desarrollados porque éste nació para servir al ser humano y la forma más concreta de hacerlo es mediante una educación integral, tecnificando o profesionalizando a los pueblos porque solo instruido y capacitado para el trabajo el ser humano logra un sueldo decoroso que le permite vivir con dignidad, atender a su familia, sentirse verdaderamente libre y tener la capacidad suficiente para tomar parte activa y decisiva en la conducción y el desarrollo de su país..
Cuando el hombre de antaño se dio cuenta que sus conocimientos eran elementales y no podía instruir, atender la salud, la seguridad y los derechos de su familia pues se cansó de hacerse justicia con sus propias manos, pensó en una institución. Fue así que nació el Estado, para servir, atendiendo la educación, salud, seguridad, y la justicia como asuntos prioritarios y ese rol cumple a cabalidad en los países desarrollados, lo cual no se hace en el Perú, donde el Estado se despreocupa tanto de la gente como de nuestras instituciones y empresas, especialmente las pequeñas y medianas, asumiendo el triste y vergonzoso papel de inquisidor, verdugo y hasta de asaltante.
Revisar el desempeño que hasta hoy cumplió el Estado peruano en cuanto a educación, constituye un pavoroso desengaño, porque si bien durante la colonia se justificaba la despreocupación de los conquistadores por la instrucción de nuestros antepasados a quienes consideraban enemigos, esa mezquindad no se justifica en el presente porque hoy aquí todos somos peruanos y gobernar debe ser un asunto de patriotas.
Febrero y Marzo, los meses que marcan el inicio de cada año escolar, para los padres de familia peruanos constituyen una inevitable vía crucis, un terremoto en la economía familiar, mientras que nuestros gobernantes y representantes reciben a parte de los exorbitantes sueldos que se auto asignan, otro por escolaridad aunque no tengan hijos, crasa injusticia permitida por el discriminatorio y abusivo estado de derecho en que vivimos, al cual una minoría pudiente e influyente defiende con ardor.
Si anhelamos el progreso ya es tiempo que los crónicos y graves problemas nacionales sean abordados integralmente y entre ellos el educativo tiene importancia singular. Para el ministerio de educación debe destinarse en el Presupuesto General de la República porcentaje mayor que el de otros ministerios y no las irrisorias sumas a que estamos acostumbrados, mientras que se destina astronómicas sumas para “auxiliar” a las grandes empresas privadas y hasta transaccionales como los bancos y AFPS, cuya labor social es harto discutible.
Precisamente a consecuencia de la indignan te despreocupación del Estado por los crónicos problemas sociales, somos una nación retrasada, integrada por seres humanos que viven en la desesperación y miseria y si no hay cambio de inmediato dentro de poco seremos un país de mendigos, lo cual resulta inconcebible porque nada nos falta a excepción de buenos dirigentes y representantes. Solo con raras excepciones la farsa y el mercantilismo fueron constantes entre los que buscaron el poder y la mala educación e ignorancia de nuestra gente el mejor caldo de cultivo.
El Perú merece mejor suerte y eso solo podrá concretarse cuando esté conducido por ciudadanos experimentados y justos. Entonces ya no tendremos gobernantes y representantes de todas las tendencias políticas que olvidando sus principios, programas de gobierno y ofertas electorales se dedican a saquear los fondos públicos, amazar fortuna y al final de su periodo se fugan al extranjero hasta que sus crímenes prescriban según en mala hora lo permite nuestra abominable legislación que ellos mismos o gente similar elaboraron para concretar sus fechorías y terminar impunes. Recuerdo que en el régimen anterior el presidente de entonces anunció que erradicaría el analfabetismo, pero un ser humano que solo sabe leer y escribir poco vale. Lo racional y patriótico es tecnificar o profesionalizar a toda nuestra gente pero ningún gobierno lo ha hecho porque sus integrantes, como ahora, han preferido convertirse en hongos que viven felices en el oscurantismo y se nutren de la ignorancia de nuestra gente.
Anunció también el elocuente ex mandatario que se había destinado la irrisoria suma de 70 millones de dólares para la educación, haciendo hincapié que solo se gastaría en mobiliario e infraestructura. ¿Y los alumnos y maestros? Los primeros en alarmante porcentaje seguirán yendo a clases sin alimentos, carentes de útiles escolares, quebrantada su salud, mientras que los maestros con sueldos irrisorios y expuestos al San Benito de una evaluación politizada. Mientras que los docentes figuran entre los profesionales mejores pagados en las naciones desarrolladas, aquí la irresponsabilidad, insensibilidad, desidia y falta de patriotismo de nuestros gobernantes y representantes en el congreso, se les hace subsistir con sueldos miserables a pesar de tener la gran responsabilidad de formar a nuestros gobernantes del futuro.

MUJERES GANADORAS

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